Las marcas, los nuevos mecenas de la música
25 de noviembre de 2011
En los últimos años estamos viviendo una tendencia muy interesante en publicidad: cómo las marcas se están convirtiendo en padrinos de cantantes y músicos.
Justo ahora que se habla mucho de crisis de la industria discográfica y de encontrar nuevos modelos comerciales, la publicidad se está convirtiendo en algunos casos en la impulsora de nuevos talentos, y proyectos musicales diferentes.
Ballantine’s y su Plan B es buen ejemplo de ello. Hace un año Ballantine’s lanzó junto con el productor Carlos Jean un site en el que éste colgaba bases musicales y cualquier artista podía enriquecerla con sus aportaciones. Fruto de este trabajo colectivo, nació el primer tema “Lead de Way” que llegó a ser nº 1 en los 40 Principales y una de las canciones más vendidas en iTunes. Electric Nana, intérprete y autora junto con Carlos del tema, vio como su cuenta en Twitter pasó de mayo a noviembre de 2011, de apenas 1.000 seguidores a más de 11.500. Y Ballantine’s ha visto reconocido su Plan B con un Oro en los Premios Eficacia 2011.
Esta semana tuve el tremendo honor de conocer la Red Bull Music Academy, en la antigua Nave 15 del Matadero de Madrid, y recién bautizada Nave de Música. Este acontecimiento empezó en 1998, uniendo a artistas prometedores con reconocidos conferenciantes en talleres y conciertos. Cada año, la Academy visita una nueva ciudad durante dos periodos de dos semanas cada uno e invita a los mejores productores, compositores, arreglistas, DJs, músicos e ingenieros de sonido del mundo para que expliquen y compartan sus experiencias. Antes de Madrid, las ciudades que han acogido a la Academy han sido Berlín, Nueva York, São Paulo, Ciudad del Cabo, Londres, Dublín, Melbourne, Toronto, Seattle y Barcelona.
Este año, 60 músicos emergentes procedentes de 34 países disponen de estudios, talleres y visitas de algunos de los referentes musicales de la música dance y electrónica mundial, para poner en común conocimientos, sumar colaboraciones y compartir el proceso de creación de su música. Disponen de una radio, un estudio con un piano de cola y todos los instrumentos de percusión posible, cafetería… Un lugar realmente inspirador montado íntegramente por Red Bull, en colaboración con el Área de las Artes del Ayuntamiento de Madrid. De este modo, se produce una interesante paradoja: el Ayuntamiento cerró hace un par de años la Biblioteca Musical del centro Cultural Conde Duque, único lugar en la capital donde los músicos disponían de instalaciones públicas, y sin embargo es una marca de bebidas energéticas la que apoya el talento juvenil, si bien en este último caso los artistas de la Red Bull han sido previamente seleccionados para poder disfrutar de dichas instalaciones. Esto es, las marcas se están convirtiendo en actores de la sociedad que están satisfaciendo bienes sociales.
El martes se celebró en la Red Bull “El medio es el mensaje. Un tributo a los formatos musicales”, una interesante sesión de DJs que pinchaban con discos de pizarra, cintas de casete o vinilos de 12”, y en la que se encontraba el prestigioso DJ británico Greg Wilson. Lo que fue una sesión de música creativa y exploración de nuevos sonidos, y que podría haber tenido cogida en acontecimientos como los Veranos de la Villa o incluso algún Museo, financiados con fondos públicos, fue auspiciada y organizada por una marca.
El desembarco de la Academy en la Nave de la Música, remodelada por los arquitectos Langarita y Navarro, supondrá la configuración de una nueva infraestructura cultural que quedará como legado en Madrid y que perdurará a lo largo de los años. El resultado es espectacular, y dota a Matadero Madrid de una serie de espacios independientes y de pequeña escala de los que carecía hasta la fecha, que además contrastan con la extensión y continuidad visual de los grandes espacios de Matadero.
Artistas consagrados también recurren al patrocinio de marcas para hacer videoclips más espectaculares o conseguir una mayor repercusión de sus espectáculos: los videos de Lady Gaga son famosos por el product placement que ha incluido en los mismos, OK Go lanzó su video This Too Shall Pass, que suma más de 30 millones de visitas en YouTube, gracias a la aseguradora State Farm, y The Black Eyes Peas consiguió que su I Gotta Feeling fuera un éxito mundial gracias a la flashmob que organizó T-Mobile y Oprah Winfrey.
Pepe Jeans tiene su minifestival itinerante de música, el Singular Music Festival, Vodafone ha creado un concurso de talentos en MySpace, el Ones to Watch, y desde hace años muchas son las marcas que patrocinan salas de música y teatro: Rialto Movistar, Häaguen-Dazs Calderón o Sala Marco Aldany son algunos ejemplos. Y las costosas y minoritarias óperas que se montan en el Teatro Real de Madrid, no serían posible sin el mecenazgo de Bankia, Telefónica, Banco Santander y Fundación BBVA, o el patrocinio de Coca-Cola, Mapfre, Endesa o El Corte Inglés, entre muchas otras.
Las marcas, bien por su plan de responsabilidad social corporativa, bien porque les interesa posicionarse con los valores que transmite la música, se están configurando como un actor con especial protagonismo en el ascenso de nuevos artistas. Sin duda, pronosticamos que el futuro de muchos músicos pasará, inevitablemente, por el patrocinio de sus proyectos de marcas y empresas a las que les interese.
Escrito por : pedros101 | Permalink
Categoría: Estrategia, Hemos asistido


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